El futuro del trabajo

El futuro del trabajo

Empleo, habilidades y estrategias para la 4ª Revolución Industrial

La noticia es impactante: “Entre 2015 y 2020 se perdieron 5.1 millones de empleos debido a los cambios disruptivos que ha sufrido el mercado”. ¿Te suena descabellado? pues no lo es. De hecho, este podría ser el preocupante encabezado de un diario electrónico a finales de la década que corre.

Si siguiéramos leyendo esta hipotética nota, averiguaríamos quizá que una buena parte de esos trabajos desaparecidos resulta de la contabilización de empleos de oficina y administrativos, de producción y manufactura, construcción y extracción, entre otras actividades. También nos enteraríamos que, a cambio, el mundo ha generado poco más de dos millones de nuevas posiciones en las áreas de negocios y operaciones financieras, management, computación y matemáticas, arquitectura e ingeniería, ventas, educación y entrenamiento; así como otras ocupaciones que hoy apenas comenzamos a imaginar.

Este es el panorama que pinta el estudio The Future of Jobs (World Economic Forum-WEF), investigación global que busca entender el impacto de disrupciones clave (tecnología móvil, patrones flexibles de trabajo, cambio climático, etc.) en los niveles de empleo, así como en el set de habilidades que requeriremos para ser “empleables” en distintas industrias y países.

La investigación convoca a 371 empresas globales con alrededor de 13 millones de empleados, en nueve sectores de actividad, en 15 países desarrollados y economías emergentes del planeta. Estos participantes encienden una señal de alarma con respecto a los cambios que estamos viviendo o están a punto de ocurrir. Adaptarse es entonces un acto de sobrevivencia.

“Si no se emprenden acciones directas y urgentes para manejar la transición y preparar una fuerza laboral con un set de habilidades a prueba del futuro, los gobiernos tendrán que enfrentar niveles crecientes de desempleo y desigualdad, así como negocios con una menor base de consumidores”. Así lo señala Klaus Schwab, Fundador y Director Ejecutivo del World Economic Forum.

La tecnología y algo más…

Entre los motores del cambio que ya tenemos encima, The Future of Jobs coloca en primer lugar a la tecnología. El Internet móvil, la nube, el procesamiento de datos, nuevas fuentes de energía, el big data, ocupan lugares prominentes en la lista. No obstante, también figuran asuntos de otra índole. Entre ellos, la naturaleza cambiante del trabajo, los modelos flexibles, el crecimiento de las clases medias en los mercados emergentes y el cambio climático.

El mundo que se modela a partir de esos cambios tiene un común denominador: una competencia feroz por el talento. Esa batalla se hará cruenta hacia el 2020, cuando más de una tercera parte del set de habilidades esenciales que se requerirá para muchas ocupaciones comprenderá algunas que ni siquiera están consideradas como cruciales para desempeñar esa misma ocupación en el presente.

En ese sentido, The Future of Jobs hace referencia especialmente a ciertas habilidades sociales como la persuasión, la inteligencia emocional y la capacidad de enseñar a otros. He aquí por lo menos tres aspectos que hoy no son realmente tomados en cuenta para reclutar profesionales en programación, o en la operación y control de equipo.

David Deming, profesor asociado de educación y economía de la Universidad de Harvard, está convencido que habilidades como la capacidad de negociación y la de compartir conocimientos serán cada día más cruciales. De hecho, compara el lugar de trabajo moderno -donde las personas se pueden mover entre distintos roles y proyectos- con un salón de clases de preescolar en el que aprendemos habilidades sociales como la cooperación y la empatía.

Es en este contexto que dos terceras partes de los participantes en el estudio del WEF señalan que la planeación de su futura fuerza laboral es una prioridad alta o muy alta en la agenda de la organización. De hecho, señalan la importancia de invertir desde ya en el rediseño del set de habilidades de sus empleados actuales.

Una nueva costumbre: el aprendizaje permanente

Los esfuerzos para cerrar la brecha entre las habilidades actuales y las que se necesitarán en el futuro deberán partir, de acuerdo con The Future of Jobs, del sólido entendimiento de la base de talentos y habilidades con que hoy cuenta una empresa, una industria específica y cada país en particular.

Esto implica, además, implementar cambios mayores en la forma en la que los negocios ven y administran el talento, así como adoptar una saludable costumbre: incentivar el aprendizaje permanente en quienes están ya integrados a la fuerza de trabajo.

Se estima que el 65% de los niños que hoy ingresan a la educación primaria trabajarán en empleos que hoy no existen. De hecho, como refiere Niall Dunne, Chief Officer de Sustentabilidad de BT, en un artículo publicado por el World Economic Forum, “el cálculo es que a partir del 2020 los cambios que hoy ya nos preocupan se acelerarán aún más. Por eso, es vital saber cómo equiparemos a nuestros niños, a nuestros estudiantes y a nuestros colegas para dominar nuevas capacidades y utilizar la tecnología que transformará al mundo”.

Esa es la manera de asegurarnos que las generaciones actuales y las que vienen no queden rezagadas en la carrera por el desarrollo de habilidades digitales. Ese es el camino, también, para asegurar que millones de nuevos empleos no queden vacantes porque las organizaciones no encuentren el talento capaz de responder a sus exigencias.