Impacto del COVID-19 en la economía de América Latina

Consideraciones generales

El coronavirus COVID-19 pasó en pocas semanas de una emergencia local en China a una epidemia que amenaza al mundo.

Los primeros casos se conocieron en diciembre de 2019 y este 11 de marzo el número de muertos supera las 4,000 personas y casi 120,000 infectadas en más de 100 países.

El número de casos confirmados se ha incrementado considerablemente, aun cuando la tasa de mortalidad del COVID-19 se ha mantenido estable entre el 2% y el 4% dentro de China y de menos del 1% en otros países (excluyendo Irán, con una tasa del 10%), muy por debajo de las tasas de otros coronavirus como el SARS y el MERS2.

Por el momento hay incertidumbre y nerviosismo entre los inversionistas, lo que ha provocado la depreciación de monedas locales frente al dólar, el alza en el precio del oro y una caída en el precio del crudo. En todo el mundo las Bolsas han sufrido caídas importantes. Ya se está viviendo un impacto negativo en la economía global.

El panorama en América Latina

El coronavirus, a la fecha (11 Marzo), está ya en 11 países en América Latina: Ecuador (15 casos), México (7), Brasil (30), Chile (13), Argentina (17), Colombia (3) , Perú (7), Costa Rica (9), Paraguay (1), Panamá (1) y República Dominicana (5). Los gobiernos de los diversos países latinoamericanos hacen todos sus esfuerzos por disminuir el avance de la enfermedad infecciosa.

Implicaciones económicas en la región

En general, el impacto del COVID-19 va a restar valor al crecimiento mundial en la primera mitad del año con disrupciones en el corto y mediano plazo, pero es probable que parte del crecimiento perdido en la primera mitad del año se recupere el resto del año.

“En el caso de un brote de en América Latina y el Caribe – señala la página Noticias ONU–, el impacto en los servicios de salud podría ser significativo con la posibilidad de que estos COVID-19 se vean sobrecargados, incluida una gran demanda de servicios hospitalarios especializados, como cuidados intensivos”.

De acuerdo con una publicación de América Economía, “la fuerte dependencia de Chile de las exportaciones de materias primas, especialmente cobre, lo hace particularmente vulnerable a una demanda más débil de China, su principal socio comercial y el mayor comprador mundial de commodities.

“La situación es similar para Brasil, un productor líder de mineral de hierro, donde casi un tercio de todas las exportaciones van a China. En el caso brasileño, las previsiones de crecimiento ya se estaban reduciendo y su moneda descendía hacia mínimos históricos frente al dólar antes de que comenzaran los efectos globales del coronavirus."

“En tanto, los inversores ven a México, cuya economía se contrajo el año pasado por primera vez en una década, mucho menos expuesto a China, ya sea a través de vínculos comerciales directos o por la caída de los precios de las materias primas a nivel mundial”.

Goldman Sachs calcula que “una caída del 10% en los precios de las materias primas reduciría en 1,3 puntos porcentuales el Producto Interno Bruto de Perú y una cantidad similar del PIB de Chile, mientras que una disminución del 10% en los volúmenes de exportación a China reducirían 0,34 puntos porcentuales el PIB de Brasil.

“Para México, una disminución del 10% en las exportaciones a China reduciría solo 0,05 puntos porcentuales del PIB”.

En Argentina, de acuerdo con la consultora Abeceb, “el coronavirus está generando menores exportaciones agrícola-ganaderas y menores importaciones de insumos para diversos sectores industriales, además de que ya impacta en el precio de las materias primas”.

Por su parte, algunos expertos de Colombia no ven por ahora riesgos para la economía del país. “En caso de que se llegara a extender más tiempo del que estima el mercado, sí podría verse un efecto más negativo sobre la economía colombiana, sobre todo derivado de la caída de los precios del petróleo”.

Mercer, pendiente de los acontecimientos

Hace unos días, Mercer dio a conocer los resultados de una encuesta global para entender y compartir las respuestas de negocio asumidas por diversas organizaciones como resultado del brote del COVID-19. Participaron 300 empresas de 37 países que compartieron las acciones que están tomando en relación con la planeación para atender esta crisis, los temas relacionados con expatriados y viajes de negocio, así como procedimientos sobre la cuarentena post-viaje y el aislamiento autoimpuesto.

Lo que señalan los participantes es que a pesar de los reportes de los medios y la natural preocupación que despierta en la población, en general las empresas no han entrado en pánico. Más bien, han decidido esperar y muchas han enfrentado la situación con acciones prácticas, como dotar a las áreas de trabajo con geles desinfectantes para las manos y proveer de cubrebocas a sus empleados, o bien incrementar la flexibilidad del trabajo remoto en los lugares afectados. La mayoría de las empresas no está evacuando a sus expatriados, pero sí posponiendo o restringiendo los viajes de negocios a dichos lugares.

El mensaje en general es claro: mantenerse informado, minimizar la exposición y tomar las precauciones necesarias.

¿Cómo protegernos individualmente?

Prevenir es, sin duda, la mejor arma contra el COVID-19.

La COVID-19 se transmite de persona a persona a través de gotas y en contacto con superficies contaminadas y principalmente por personas que ya muestran síntomas. La información disponible actualmente sugiere que una sola persona con el virus puede infectar entre 1 y 4 contactos cercanos.

La ONU recomienda a todos tomar precauciones simples para prevenir enfermedades respiratorias, incluido el COVID-19:

  • Lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón, o usar un gel desinfectante a base de alcohol (por lo menos 70% de alcohol).
  • Al toser o estornudar, hay que cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo de papel, en cuyo caso hay que desecharlo inmediatamente y lavarse las manos.
  • Evitar el contacto cercano con cualquier persona que tenga tos y fiebre. 

¿Qué deben hacer las empresas?

Mercer invita a sus clientes a tomar en cuenta las siguientes recomendaciones para afrontar de manera inmediata esta contingencia, aplicables a cualquier tipo de organización:

  • Comunicar a los colaboradores las pautas de higiene recomendadas por la OMS y las autoridades de cada país.
  • Evitar contribuir al estrés emocional de los empleados dándoles a conocer las medidas concretas que ha planeado la empresa.
  • Dotar a los espacios de trabajo con suministros de limpieza como jabón, toallas desechables y gel desinfectante.
  • Reforzar la limpieza y desinfección de las instalaciones.
  • Fomentar reuniones a distancia con proveedores o terceros vía videollamadas o calls.
  • Cuando sea posible, promover el trabajo a distancia o home office.
  • Restringir al máximo los viajes al exterior.
André Maxnuk
André Maxnuk
CEO, Mercer México y América Latina
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