Para que millones puedan quedarse en casa y resguardarse de la epidemia causada por el coronavirus, existe una fuerza de trabajo que debe permanecer en la primera línea de fuego en el frente de batalla. Se cuentan por cientos y cientos aunque parezcan invisibles y, muchos de ellos, más de los que imaginamos, desempeñan operaciones críticas para sostener el funcionamiento del país y sus principales áreas urbanas. ¿Quién está pensando en ellos, en su motivación y compromiso?

 

Declarada como pandemia por la Organización Mundial de la Salud, la enfermedad Covid-19, causada por coronavirus, finalmente alcanzó el territorio mexicano.

En China, Italia y España ha dejado sentir su fuerza con una procesión de casos positivos confirmados, defunciones que se acumulan por millares y centenas de pacientes sospechosos. Incertidumbre, zozobra, caos e incluso privación de ciertas libertades: ¿qué no se ha hecho para frenar el contagio?

 

Sin embargo, la marcha no puede detenerse. El empresariado ha reaccionado con la implementación de planes de continuidad de negocio, estrategias donde se requiere de fuerza de trabajo para sostener las cadenas de producción, logística y servicios. Es aquí donde resurge el valor humano, la solidaridad y el compromiso.

 

 

 

 

 

Alexander Ugaz

 

Líder de Cuentas Multinacionales, M&A y Director Oficina Monterrey, Mercer México